En la venganza el más débil es siempre más feroz.
La venganza eterniza los odios.
A través de la violencia puedes matar al que odias, pero no puedes matar el odio.
He podido observar que en este mundo, los perversos suelen congregarse en mutuo compadrazgo, aunque se detesten unos a otros, en eso reside su fuerza.
Odiar a alguien, es concederle demasiada importancia.